Control de Roedores


El Control de Roedores o  Desratización se  basa en el control  ratas o ratones por atracción mediante  el cebado  utilizando  los Cebos Rodenticidas,  estos son formulaciones sólidas en pellets o bloques parafinados aplicadas en estaciones o portacebos; actualmente contamos con el Gel Raticida  que es una pasta gelatinosa para  un seguro  control de roedores; puede también realizarse por   medios mecánicos como las jaulas rodenticidas y trampas o por medios  adhesivos  mediante  estaciones preparadas con pegamentos especiales que contienen sustancias tóxicas para los roedores. El roedor más común y conocido es el ratón doméstico, Mus musculus, el segundo mamífero más extendido del planeta tras el ser humano. Aunque varias especies de ratones habitan en el ámbito doméstico, otras son de hábitat rural.

En la naturaleza, la mayoría de las especies de Mus son herbívoros, que consumen todo tipo de frutas o granos de las plantas. Debido a esto, los ratones se adaptan bien a las zonas urbanas y son conocidos por la mayoría de comer todo tipo  de comida.  La ingesta de alimentos es de aproximadamente 15 g por 100 gramos de peso corporal por día, la ingesta de agua es de aproximadamente 15 ml por cada 100 g de peso corporal por día. La carne que devoran procede fundamentalmente de la carroña, en ocasiones perteneciente a otros individuos de su misma especie. Este canibalismo es frecuente en épocas de hambruna, ocasionadas muchas veces por las propias plagas de ratones cuando devoran todos los recursos del medio.

Roedores-Plagas

Una proliferación excesiva en la población de ratones, puede significar una plaga. Esta situación, por ejemplo en los campos, lleva a la devastación de cultivos. Los ratones que habitan estas zonas pueden roer la corteza de árboles y arbustos, acabar con frutos almacenados, y devorar tallos o arbustos jóvenes. Al igual que las ratas, las plagas de ratones pueden ser especialmente dañinas tanto para las cosechas humanas como para el medio ambiente.  Las malas condiciones de higiene en que se desarrollan en las ciudades convierten a los ratones, también, en importantes transmisores de diversos parásitos y enfermedades que pueden afectar al hombre.

Las ratas y ratones causan pérdidas económicas cuantiosas, porque atacan nuestros alimentos en todas las fases de la cadena alimenticia: en los campos de cultivo o crianza, durante el procesamiento, transporte y almacenaje. Lo que no comen, lo desperdician porque lo contaminan con sus heces, orines o pelos. Son enormes  la cantidad de alimentos  que las ratas y ratones destruyen. Los roedores (ratas y ratones)  también causan daños a nuestras casas, edificios y equipos de cómputo. Los roedores han sido responsables de difundir muchas enfermedades a las personas y animales domésticos; las enfermedades transmitidas por los roedores causan tantos estragos pues los riesgos son inminentes y latentes.

 

Enfermedades transmitidas por ratas y ratones:

•     Peste

•     Tifo Murino

•     Erupción Rickettsial

•     Salmonelosis

•     Fiebre por mordida de rata

•     Enfermedad de Weils (Leptospirosis)

•     Coriomeningitis linfocítica

•     Tifoidea

•     Disentería

•     Otras